lunes, 25 de marzo de 2013

Dieta sosa(hiposódica estricta)



Índice de contenidos

  1. Dieta sosa (hiposódica) estricta
  2. Bibliografía
  3. Más en la red
  4. Autores


Dieta sosa (hiposódica) estricta

Para pacientes con
hipertensión arterial o insuficiencia cardíaca
 
El sodio que ingerimos en la alimentación habitual procede del contenido en el propio alimento, es el sodio de constitución; y el cloruro sódico (sal común) que añadimos en la mesa o en la cocina, es sodio de adicción.
En la alimentación habitual consumimos de 10 a 15 g de cloruro sódico (sal común) que equivalen a 3.900 a 5.900 mg de sodio.  (1 g de cloruro sódico (sal común) = 390 mg de sodio).
 
Dieta hiposódica estricta
Contiene menos de 1.000 g de sodio al día
(equivale a un máximo 2-2,5 g de cloruro sódico, sal común, al día)

Figura 1


Alimentos desaconsejados:
1. Los mismos que en la dieta hiposódica normal:
  • Sal de cocina y mesa, sal yodada, sal marina, sal de apio.
  • Carnes saladas, ahumadas y curadas.
  • Pescados ahumados y secados, caviar.
  • Embutidos en general.
  • Quesos en general (se permiten los tipos Burgos, Villalón).
  • Pan y biscotes con sal (excepto cantidades menores de 50 g).
  • Aceitunas.
  • Sopa de sobre, purés instantáneos, cubitos, patatas chips.
  • Zumos de hortalizas envasados.
  • Frutos oleaginosos salados.
  • Pastelería industrial.
  • Mantequilla salada, margarina con sal.
  • Agua con gas, bebidas gaseosas en general.
  • Condimentos salados, mostazas, pepinillos, conservas en vinagre, kepchut, ablandadores de carne.
  • Conservas en general.
2. Consumo moderado de alimentos de origen animal (por su elevado contenido en sodio)
3. Y suprimir los siguientes alimentos:
  • Congelados: filetes de pescado, guisantes, limas, verduras congelados o cualquier verdura congelada a la que se ha añadido sal.
  • No está permitida más de una ración al día de: alcachofas, brotes de remolacha, remolacha, zanahorias, apio, col rizada, brotes de mostaza, espinacas, acelgas y nabo.
  • Suero de leche, pan normal, cereales secos excepto el arroz hinchado, el trigo hinchado y las tiras de trigo, harina y granos de avena instantáneos.
  • Marisco excepto las ostras.
  • Mantequilla o margarina con sal.
  • Aliños para ensalada (que contienen sal).
  • Cualquier alimento que contenga bicarbonato sódico: galletas, pan de maíz, panecillos, pasteles, tartas, harina "que sube sola".
  • No más de dos tazas de leche al día.
  • No dulces comerciales, excepto caramelos duros, chicles o gominolas (no más de 10 al día).
Para hacer más sabrosa la cocina "sin sal" es recomendable potenciar el sabor natural de los alimentos:
  • Cociéndolos al vapor, la cocción simple con agua diluye el sabor de los alimentos.
  • También en "papillote" (envuelto el alimento en papel de horno), estofados y guisados o a la plancha.
  • Utilizando potenciadores de sabor como:
    1. Ácidos: vinagre, limón (los asados de carne roja o blanca con limón potencian el sabor de las mismas e incluso un filete a la plancha gana en sabor).
    2. Aliáceos: ajo, cebolla, cebolletas, puerros.
    3. Especias: pimienta, pimentón, curry, azafrán, canela, mostaza sin sal.
    4. Hierbas aromáticas: albahaca, hinojo, comino, estragón, laurel, menta, perejil, romero, tomillo…
  • Utilizando aceite con sabor, como el de oliva. El vinagre y el aceite pueden ser aromatizados con finas hierbas, estragón, ajo…
Sales de régimen: suelen estar confeccionadas a base de cloruro potásico; su sabor no es exactamente agradable por lo que no se debería acostumbrar al paciente a su ingesta.
 
Condimentos aconsejados:
  • Ternera: clavo, pimienta, laurel, ajo.
  • Aves: curry, salvia, estragón.
  • Estofados: laurel, ajo, albahaca, orégano, tomillo.
  • Verduras: nuez moscada, eneldo, romero.
Aditivos desaconsejados (contienen sal):
  • Fosfato disódico : cereales, quesos, mantecado, bebidas embotelladas.
  • Glutamato monosódico: productos para incrementar el sabor, carnes, condimentos, pepinillos, sopas dulces, artículos de repostería.
  • Alginato sódico: mantecados, batidos de chocolate.
  • Benzoato sódico: zumos de frutas.
  • Hidróxido sódico: guisantes en lata.
  • Propionato de sodio: panes.
  • Sulfito de sodio: frutas secas, preparados de verduras para sopa, ensalada.
  • Pectinato de sodio: jarabes y recubrimiento para pasteles, mantecado, sorbetes, aderezos para ensalada, compotas y jaleas.
  • Caseinato de sodio: mantecados y otros productos congelados.
  • Bicarbonato de sodio: levadura, sopa de tomate, harina, sorbetes y confituras.
Las espinacas tienen un contenido elevado en sodio, se pueden incluir siempre que el resto de los ingredientes del menú sean bajos en sal.
 
Cuidado con:
  • Las confituras y frutas en almíbar (excepto elaboración casera).
  • Medicamentos que contengan sodio en su fórmula (comprimidos efervescentes).
No utilice esta dieta si está embarazada, tiene vómitos o diarrea, enfermedades renales o hipotiroidismo grave.
 
Si decide comprar un libro de "cocina sin sal" consulte con su médico, puede contener ingredientes que no le convienen en su caso.


Bibliografía

Cervera P, Clapes J, Rigolfas R. Alimentación y dietoterapia. 3ª ed. Madrid: Mac Graw-Hill, Interamericana; 1998. P.256- 262; 329-331.
Hernández Rodríguez M Sastre Gallego A. Tratado de nutrición. Fuente. Madrid: Díaz de Santos; 1999. P. 993-1008; 1445-1456; 1455-1457.
Maldonado Simó, MªL. Dieta en hipertensión arterial: actualización . Rev Rol Enferm 1998; 21 (234):13-16.
Moore MC. Guías profesionales de enfermería. En: Nutrición y dietética. Madrid: Mac Graw-Hill, Interamericana; 1991. P. 232-239.
Moreiras Tuni O, Carbajal Azcona Á, Cabrera Forneiro L. Tablas de composición de los alimentos. 3ª ed. Madrid : Pirámide; 1997.
Sociedad Española de Hipertensión y Liga Española para la lucha contra la Hipertensión Arterial. Lo que el hipertenso y su familia deben conocer. [En línea]. [Fecha de consulta: 5-04-2001]. 
Souci SW, Fachmann WK. El pequeño Souci-Fachmann-Kraut : tablas de composición de alimentos. Zaragoza : Acribia; 1998.





Autores

María Carreira MiñoMédico de Familia.  C. S. Cambre, A Coruña (España)
Publicado en fisterra.com

viernes, 22 de marzo de 2013

Hipertensión arterial

Índice de contenidos

  1. ¿Qué podemos hacer para bajar una tensión arterial elevada?
  2. ¿Que quieren decir las cifras que se obtienen en una medición de la tensión?
  3. ¿Existen distintos tipos de Hipertensión?
  4. Autores




¿Qué podemos hacer para bajar una tensión arterial elevada?

Existen algunas medidas que contribuyen a nuestro bienestar general y al control de la tensión arterial:
  1. Deje de fumar.
    Reducirá sus factores de riesgo, y la probabilidad de complicaciones aún cuando persista su hipertensión.

  2. Controle su peso.
    El sobrepeso le añade una carga extra a su corazón. La dieta ha de ser rica en fruta, verdura y productos lácteos desnatados. Ha de reducirse especialmente la grasa saturada.

  3. Reduzca el consumo de sal y coma alimentos saludables, que no incidan negativamente sobre su nivel de colesterol.

  4. Evite el consumo excesivo de alcohol.
    El alcohol aumenta la presión en sus arterias.

  5. Haga ejercicio físico regular.
    Elija un programa sencillo, que pueda mantener, y hágalo regularmente, aunque sólo sea caminar 15 ó 20 minutos al día ó una hora durante al menos 3 días a la semana.

  6. Reduzca su estrés.
    Si se relaja, mejorará su presión arterial.

  7. Tome sus medicamentos.
    Exactamente como su médico le indicó.  No deje de tomarlos, aún cuando se sienta bien.  Si tiene alguna duda o problema consulte con su médico.

    Figura 1


    • Evite el ejercicio físico previo.
    • Haga reposo al menos los cinco minutos previos a la medida, sentado, brazos y espalda apoyados y piernas no cruzadas.
    • Evitar medir en caso de incomodidad (vejiga llena, ansiedad…).
    • No consuma café o tabaco en los últimos 15 minutos.
    • Retire prendas gruesas evitando enrollarlas o que compriman.


¿Que quieren decir las cifras que se obtienen en una medición de la tensión?

De las dos cifras, por ejemplo 160/90, la primera y más alta corresponde a la presión sistólica, e indica el grado de presión arterial cuando el corazón se contrae y bombea sangre a las arterias.  La segunda cifra, presión diastólica, indica el grado de presión en los vasos cuando el corazón se relaja.  La presión considerada como normal para un adulto sano es alrededor de 120-80.  Valores por encima de 140/90 suelen considerarse altos.


¿Existen distintos tipos de Hipertensión?

Sí, cuando la causa que origina la tensión alta es desconocida, se dice que la persona tiene Hipertensión primaria o esencial, es la más frecuente, y según las cifras tensionales, será ligera, moderada o grave, Cuando la causa de esta hipertensión es conocida, está relacionada normalmente con alguna otra enfermedad, por ejemplo, de tipo renal, endocrino, o con el embarazo, se llama Hipertensión secundaria.  Existe otro tipo llamado Hipertensión maligna, que es infrecuente y se asocia a lesiones en pequeños vasos en múltiples órganos, e incluso en cerebro.

¿Por qué es tan importante controlar la tensión?
La tensión alta es un factor que contribuye a desarrollar enfermedades cardiovasculares, especialmente enfermedad cardíaca (ataque al corazón, insuficiencia cardíaca, derrame cerebral, embolia o insuficiencia renal).



Autores

López Castromán, Paula 
López Montes, Marcos
 
Médicos de Familia. C.S. Cambre, A Coruña (España).
Publicado en fisterra.com

jueves, 21 de marzo de 2013

La importancia de las vacunas


Índice de contenidos

  1. Importancia de las vacunas
  2. ¿Qué son las vacunas?
  3. ¿Cómo se aplican?
  4. Efectos secundarios de las vacunas
  5. Autores





Importancia de las vacunas

Las vacunas son medicamentos biológicos que aplicados a personas sanas provocan la generación de defensas (anticuerpos) que actúan protegiéndole ante futuros contactos con los agentes infecciosos contra los que nos vacunamos, evitando la infección o la enfermedad.

Las vacunas constituyen una de las medidas sanitarias que mayor beneficio ha producido y sigue produciendo a la humanidad, previenen enfermedades que antes causaban grandes epidemias, muertes y secuelas. Las vacunas benefician tanto a las personas vacunadas como a las personas no vacunadas y susceptibles que viven en su entorno.

Mediante las vacunas hemos conseguido erradicar la viruela, estamos finalizando la erradicación de la poliomielitis en el mundo, el sarampión ha dejado de ser un problema frecuente en nuestro medio (causa frecuente de encefalitis y minusvalías psíquicas hace tan sólo unos años), no tenemos casos de difteria y otras enfermedades como la tos ferina, el tétanos, la hepatitis B, las meningitis meningocócicas B...están siendo controladas.

Aunque los niños son los que reciben la mayoría de las vacunas, los adultos también necesitan protegerse frente a gérmenes como los del tétanos, la difteria, el neumococo, la gripe, la rubéola...que son causa de enfermedades también en los adultos, en muchos casos mas graves que en los niños.

¿Qué son las vacunas?

La mayoría de las vacunas son medicamentos elaborados a partir de los agentes infecciosos, tratados e inactivados para eliminar su capacidad de producir enfermedad, manteniendo su capacidad de estimular la respuesta protectora del sistema inmunológico de la persona vacunada.

Existen vacunas para evitar las siguientes enfermedades: Hepatitis A; Hepatitis B;Difteria, Tétanos, Tos ferina, poliomielitis, Sarampión, Rubéola y Parotiditis, Meningitis meningocócica C, Infección invasora por neumococo, Infección invasora por Haemóphilus influenzae tipo b; Varicela, Fiebre tifoidea; Fiebre amarilla y Gripe. Existen también otras vacunas aúnque su uso es más limitado.

¿Cómo se aplican?

Las vacunas se aplican mediante inyección, y con menos frecuencia vía oral (poliomielitis, fiebre tifoidea, cólera). En muchos casos son necesarias varias aplicaciones para conseguir que el efecto protector se mantenga durante años.

Para facilitar la correcta aplicación de las vacunas en la infancia todos los países tienen elaborados unos esquemas de vacunación en la infancia: los calendarios de vacunaciones infantiles. En ellos se definen las vacunas, las dosis y las edades de aplicación en la consulta del pediatra. Para reducir el número de inyecciones se utilizan las vacunas combinadas, es decir vacunas en las que en una misma inyección se juntan varias vacunas (p.e. la vacuna pentavalente frente a la Hepatitis B, el Haemóphilus influenzae tipo b, la difteria, la tos ferina y el tétanos).

El Calendario de Vacunaciones Infantiles en España se aprueba por las autoridades sanitarias en cada Comunidad Autónoma, cada año se consensúa en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud:
VACUNAS
EDAD
2 meses4 meses6 meses12 meses15 meses18 meses3 años4 años6 años10 años11 años13 años14 años16 años
PoliomielitisVPI1VPI2VPI3 VPI4(a)        
Difteria-Tétanos-PertussisDTP1DTP2DTP3 DTP4(a) DTP5 o DT   Td (b)
Haemóphilus-influenzae bHib1Hib2Hib3 Hib4 opcional        
Sarampión Rubéola Parotiditis   TV1 (c) TV2 TV (d)  
Hepatitis BHB3 dosis 0, 2 y 6 meses (e)      HB3 dosis 
Meningitis Meningocócica C123 (d)           
  1. Se puede contemplar la posibilidad opcional de una quinta dosis que, en caso que se estime necesario, será administrada entre los 4-6 años de edad.
  2. Se aconseja procesar a la revacunación cada 10 años.
  3. En situación de especial riesgo una dosis a los 9 meses o antes.
  4. Niños que no hayan recibido segunda dosis antes de los 6 años.
  5. Pueden considerarse otras pautas: 0, 1 y 6 meses ó 2, 4 y 6 meses, según CC.AA.
  6. Para algunas vacunas comercializadas sólo se requieren dos dosis (2, 4 meses).

Efectos secundarios de las vacunas

Aunque las vacunas se consideran medicamentos muy seguros, en ocasiones pueden aparecer algunas reacciones adversas como: enrojecimiento leve y dolor en el lugar de la inyección (son raras las reacciones locales más pronunciadas), fiebre o dolores musculares. En contadas ocasiones se han presentado reacciones alérgicas fuertes a alguno de los componentes de las vacunas.

Como ocurre con todos los medicamentos, existe un riesgo muy pequeño de que ocurra algún problema grave, pero este riesgo es siempre mucho menor que el derivado de contraer la enfermedad.
 


Publicado en Fisterra.com. Autores:
Mª Pilar Farjas Abadía (1)
Raquel Zubizarreta Alberdi (2)
Arturo Louro González
 (3)
(1) Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública. Consellería de Sanidade. SERGAS. A Coruña (España).
(2) Sección de Enfermedades inmunoprevenibles. Servicio de Prevención de Enfermedades Transmisibles. Dirección General de Salud Pública. Consellería de Sanidade. Xunta de Galicia (España).
(3) Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Servicio de Atención Primaria de Cambre. SERGAS. A Coruña (España).